Empieza por la tarea, no por la lista de servicios
Si solo quieres que un agente busque una fecha en tu calendario, no apruebes sin mirar una solicitud que también le permite modificar o borrar eventos. Decide primero qué tarea concreta hará y revisa después la pantalla de autorización. Los conectores son la forma en que un agente utiliza otras aplicaciones, y el alcance depende de los permisos que hayas concedido y de los que el propio servicio ofrece.
Google advierte que una aplicación autorizada puede, según el permiso, leer, editar, borrar o compartir datos de la cuenta. Si una acción de escritura no hace falta, busca una integración de solo lectura o no conectes todavía ese servicio. No hay una regla de “siempre seguro” basada en el nombre de la herramienta.
Comprueba qué se comparte con otras personas
El segundo riesgo no está en el permiso de entrada, sino en la salida. Claude Tag ya puede consultar un documento personal desde un canal de Slack sin dar acceso al archivo a los demás miembros. Aun así, la respuesta que publique en el canal será visible para ellos. Antes de activar el envío automático, prueba el modo de revisión y mira exactamente qué texto va a salir.
Haz la misma comprobación si el agente redacta correos, resúmenes de reuniones o informes que enviará a terceros. Una fuente externa puede incluir instrucciones dirigidas a la IA para que revele datos o cambie de tarea. Nuestro explicador sobre inyección de prompts muestra el mecanismo. Revisar el resultado no sustituye limitar permisos, pero evita que un borrador sensible se publique sin que lo veas.

Dónde revisar el acceso que ya diste
En Claude, abre Configuración o Personalizar y entra en Conectores. Su centro de ayuda indica que allí puedes revisar el servicio conectado, sus niveles de acceso y sus ajustes, además de desconectarlo. Si perteneces a un equipo, comprueba también si el conector lo instalaste tú o lo administra la organización, porque el control disponible cambia.
En una cuenta de Google, abre Conexiones de terceros. Entra en “Acceso a tu cuenta de Google”, selecciona la aplicación y pulsa “Ver detalles” para ver a qué productos tiene acceso. No lo confundas con “Iniciar sesión con Google”: poder identificarte en una web y dar acceso a tu Drive son autorizaciones diferentes. Google documenta ambos tipos por separado.
Cómo revocar y comprobar que se ha cortado
Si ya no usas una integración, desconéctala desde el agente y revisa la autorización en la cuenta de origen. En Google, la ruta es Conexiones de terceros → Acceso a tu cuenta de Google → aplicación → Ver detalles → Quitar acceso. Google confirma que al retirarlo esa aplicación deja de poder acceder a la cuenta.
Vuelve a abrir la lista y confirma que la autorización ya no aparece. Si el agente tenía un conector propio, verifica también que figure desconectado. Retirar el acceso futuro no borra necesariamente mensajes, resúmenes o copias que ya se hayan compartido. Para datos sensibles que hayan salido de tu cuenta, revisa el historial de la aplicación y sus opciones de eliminación o contacta con su responsable.

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