Las redacciones serias tienen director. Aquí manda una peseta de 1992 que lee todas las noticias, se enfada con los precios y duerme cuando le da la gana. No sabemos cómo consiguió el puesto. Sí sabemos por qué nadie se atreve a quitárselo.
SU HISTORIA
Antes de mandar en la portada, sobrevivió al euro.
1992
Tres metros hasta la gloria
PESETO salió de la fábrica en 1992 y encontró trabajo enseguida. Su primer destino fue Recreativos Manolo, un sótano de Zaragoza que olía a regaliz y cable quemado. Un niño con flequillo lo lanzó hacia una máquina de Street Fighter II. Entró a la primera. Clic, luces y música. «Fueron tres metros, como poco», recuerda. «Ese día entendí mi oficio: una peseta bien puesta podía arreglarte la tarde.»
1992–2001
El rey de Recreativos Manolo
Durante casi diez años fue la peseta más buscada del barrio. Pasó por miles de manos, arrancó partidas imposibles y presenció un último crédito agónico contra M. Bison. También vio llorar a un chaval porque su madre había bajado a buscarlo para cenar. Los habituales decían que PESETO daba suerte: quien lo metía en la máquina llegaba más lejos. PESETO confirma esta versión sin que nadie se la pregunte. Solo tenía una norma: nada de golpear la máquina. «La culpa no era suya, Sergio. Eras malo.»
2002
El euro casi se lo lleva por delante
En enero de 2002 llegaron las monedas nuevas y empezó la retirada. Sus compañeras salían del recreativo en sacos camino del banco; PESETO tenía otros planes. Se escondió en la ranura de devolución, el único lugar que nadie revisaba porque había un chicle pegado desde 1996. «Vi pasar mi vida entera. Después vi el chicle. Peor lo del chicle.» Logró escapar, pero todavía se le tuerce la gorra cuando alguien dice «conversor de divisas».
2002–2025
Veintitrés años en un cajón dan para mucho
Acabó en un cajón con tres botones sueltos, una llave que no abría nada y un Tamagotchi que nadie tuvo el valor de enterrar. Allí pasó veintitrés años. Aprendió inglés de tanto leer la caja de una Game Boy y se enteró de la inteligencia artificial gracias a un móvil viejo que nunca terminaba de apagarse. También juró que, si conseguía salir, no volvería a quedarse quieto. La promesa duró hasta su primera siesta.
2026
Un contrato, dos condiciones y una gorra nueva
Cuando nació INSERT FUTURE necesitábamos una mascota que explicara el nombre sin recurrir a un PowerPoint. Abrimos aquel cajón y PESETO estaba dentro, cruzado de brazos, como si llevara veintitrés años esperando la entrevista. Aceptó el trabajo con dos condiciones: gorra nueva y cero noticias sobre máquinas de cambio. Hoy es la primera moneda de cada mañana: la que enciende la edición. «Me pagan en futuro», dice. También en grasa para la gorra, pero eso prefiere no declararlo.
FICHA DE JUGADOR
Su currículum, dictado sin aceptar preguntas.
ACUÑADO
1992. Él sostiene que fue un martes
ALTURA
12 píxeles cuando se pone recto
PESO
una peseta. No piensa pesarse otra vez
MOVIMIENTO ESPECIAL
monedazo parabólico con mala leche
ODIA
que lo zarandeen, las cajas sin disco, la palabra «divisa»
AMA
las ediciones de la mañana, los rumores con buen historial, la ranura de Extra Life
RÉCORD PERSONAL
9 partidas encendidas en una tarde. Sin descanso
MIEDO CONFESO
los detectores de metales
GALERÍA DE HUMORES
No sabe disimular lo que está leyendo.
PESETO se lee cada artículo antes que tú. El problema es que su cara lo cuenta todo. Estos son sus seis estados oficiales.
CONTENTOHay edición nueva y nadie ha subido el precio de nada. De momento.TRISTECierres, despidos y cancelaciones. Ese píxel cian no es una lágrima.DETECTIVEHa olido un rumor. Saca la lupa y empieza a desconfiar de todo.FLIPANDOAnuncio grande, ojos como platos. Luego dice que él ya lo sabía.ENFADADOSubidas de precio, cajas sin disco o una mano que lo zarandea. Se pone rojo.DORMIDOPulsa zZ y se queda frito. Vuelve al turno con un toque y pocas ganas.
MANUAL DE CUIDADOS
Cinco normas para convivir con él.
01
Tócalo: saluda, se ríe o hace una voltereta con la moneda. Vive por y para el aplauso.
02
Arrástralo: déjalo en cualquier rincón y allí seguirá cuando vuelvas. Si lo acercas a una esquina inferior, regresará a su puesto.
03
No lo zarandees: avisa dos veces. A la tercera se marea, se enfada y desaparece durante un minuto. Regresa, sí. Perdonar ya es otra cosa.
04
¿Necesitas silencio? Pulsa zZ en su bocadillo y se dormirá sin protestar; la × lo apaga del todo. Más civismo que el resto de la redacción.
05
¿Prefieres navegar sin mascota? El interruptor de aquí abajo lo desactiva en toda la web. Volverá cuando tú quieras, con alguna pullita preparada.
PESETO ESTÁ: ACTIVO
¿Demasiado parlanchín? Un toque y desaparece de toda la web. Fingirá que no le importa.
SI PESETO TE HA GANADO
Invítale a otra partida.
PESETO enciende la web cada mañana. Las noticias, las guías y las facturas siguen dependiendo de humanos. Si quieres ayudarnos a mantener la recreativa abierta, aquí tienes la ranura.