IABIOTECNOLOGÍA5 MIN

Cómo saber tu edad biológica: qué es, cómo se calcula y si los tests funcionan

Los relojes epigenéticos leen marcas del ADN para estimar cómo envejeces. El resultado sirve para investigar, pero todavía no es un diagnóstico.

Ilustración de un rostro dividido entre una persona joven y otra mayor con las agujas de un reloj en el centro
Imagen: Mike Ellis / The New York Times

Tu carnet de identidad dice 45 años. Un análisis de sangre puede situar tu cuerpo en 41 y un test de saliva colocarlo en 48. Los tres números pueden ser correctos dentro del método que los produjo. Ahí empieza el problema.

Para saber tu edad biológica necesitas medir señales que cambian con el deterioro del cuerpo y compararlas con las de miles de personas. Presión arterial, capacidad pulmonar, fuerza, proteínas de la sangre o marcas químicas del ADN pueden entrar en el cálculo. El resultado es una estimación estadística de cómo estás envejeciendo, no una segunda fecha de nacimiento escondida dentro de las células.

Tampoco existe una prueba universal. Envejecer reúne varias averías celulares distintas, y cada reloj escoge unas cuantas para construir su número. Por eso una analítica, una prueba física y un reloj epigenético, un cálculo basado en marcas químicas del ADN, pueden darte edades diferentes.

01

Qué mide un test de edad biológica

Los tests comerciales más conocidos utilizan sangre, saliva o células recogidas del interior de la mejilla. El laboratorio analiza la metilación del ADN, pequeñas marcas químicas que ayudan a regular qué genes se leen. Ya explicamos cómo funciona esa capa de instrucciones en nuestra guía de epigenética, aquí basta con saber que sus patrones cambian de una manera bastante predecible con los años.

Steve Horvath construyó en 2013 uno de los primeros grandes relojes utilizando 8.000 muestras de 51 tejidos y tipos celulares. Su cálculo observaba 353 puntos del ADN y estimaba la edad cronológica con un error habitual de unos 3,6 años. El truco estaba en entrenarlo: comparó las marcas de metilación con la edad real de miles de personas hasta aprender qué combinación solía aparecer a cada edad. Cuando recibe las tuyas, busca a qué edad conocida se parecen más. Aquello demostró que la metilación podía funcionar como reloj, aunque acertar los años del calendario y medir la salud son trabajos distintos.

Las generaciones posteriores cambiaron la pregunta. El reloj de Horvath intenta estimar cuántos años tienes. PhenoAge y GrimAge se entrenaron con datos de enfermedad y mortalidad, así que su cifra habla más de riesgo que de cumpleaños. DunedinPACE intenta calcular la velocidad a la que envejeces y no da una edad, sino un ritmo: indica si envejeces más rápido o más despacio de lo normal. Un resultado de 0,92 significa «0,92 años biológicos por cada año». Antes de pagar, conviene saber cuál de las tres cosas te venden.

Una doble hélice de ADN rodea la esfera de un reloj que representa la edad epigenética
Imagen: Archivo aportado a INSERT FUTURE
02

Por qué dos test pueden darte edades diferentes

El reloj, la muestra y la población de entrenamiento, el grupo de personas utilizado para enseñar al modelo, cambian el resultado. Un reloj preparado con sangre no se traslada automáticamente a saliva, porque cada tejido conserva un patrón de metilación diferente. También importa si se probó con personas de tu edad y procedencia: un reloj entrenado sobre todo con estadounidenses de 60 años puede desviarse al medir a una persona de 35 de aquí.

La comparación más amplia hasta ahora enfrentó 14 relojes en 18.859 personas y siguió la aparición de 174 enfermedades durante 10 años. El estudio publicado en Nature Communications encontró mejores asociaciones en los relojes de segunda y tercera generación, sobre todo para enfermedades respiratorias y hepáticas. También dejó una conclusión para quien quiere comprar «su edad» como una cifra cerrada: los investigadores dicen expresamente que no existe un patrón de referencia único.

Antes de pagar, busca el nombre exacto del reloj, la muestra que utiliza, su margen de error y si investigadores ajenos a la empresa han probado el producto comercial. La ciencia que respalda el cálculo original no valida automáticamente la versión que una compañía aplica a un bastoncillo enviado por correo. Si la web oculta el método y solo promete una puntuación personalizada, te está pidiendo confianza donde debería darte datos.

Una persona recoge una muestra con un bastoncillo para un test de edad biológica
Imagen: INSERT FUTURE
03

¿Sirve para saber cuánto vivirás o si has rejuvenecido?

Un test de edad biológica no puede decirte cuántos años vas a vivir ni si llegarás a la velocidad de escape de la longevidad, el punto hipotético en el que la medicina añadiría más de un año de vida por cada año que pasa. Algunos relojes encuentran asociaciones con enfermedad, discapacidad o mortalidad en grupos grandes, pero convertir esa probabilidad en un pronóstico personal exige bastante más que una muestra.

El mismo estudio de 18.859 personas ofrece una buena medida del límite. Encontró 176 relaciones sólidas entre las lecturas y distintas enfermedades después de descontar factores como tabaco, alcohol, índice de masa corporal y situación socioeconómica. Aun así, añadir el reloj mejoró en más de un punto porcentual la capacidad de distinguir quién enfermaría y quién no en solo 32 casos. Aporta información, muchas veces, los factores que cualquier médico ya pregunta continúan haciendo la mayor parte del trabajo.

También hay que separar mover el marcador de mejorar la salud. Una dieta, un fármaco o una terapia pueden reducir la lectura de un reloj sin haber demostrado que evitan enfermedades o alargan la vida. Los fármacos que intentan eliminar las células zombi muestran bien la diferencia: aunque lograran mover el reloj, todavía habría que probar que las personas enferman menos o viven mejor. Estos relojes servirán para evaluar las terapias de rejuvenecimiento que ya están llegando a personas, pero un ensayo sigue necesitando resultados que le importen al paciente, desde conservar la visión hasta vivir con menos enfermedad.

04

Qué haría antes de pagar por un test

Si tienes curiosidad y entiendes que compras una estimación, utiliza siempre el mismo laboratorio, el mismo tipo de muestra y el mismo reloj. Repetirlo en condiciones parecidas permite comparar mejor que saltar entre empresas buscando la edad que más te guste.

Antes miraría las medidas que ya tienen una utilidad clínica clara: presión arterial, colesterol, glucosa, composición corporal, fuerza, sueño, tabaco y actividad física. Bryan Johnson mide casi cualquier cosa que ocurre dentro de su cuerpo, aunque la parte de su protocolo con mejor evidencia sigue siendo bastante menos exótica: dormir, entrenar, comer bien y controlar los factores de riesgo con profesionales.

Antes de pagar, pide por escrito el nombre exacto del reloj, el tipo de muestra y su margen de error. Si un resultado te preocupa, llévalo a tu médico junto con la analítica original, no ajustes medicación ni suplementos por tu cuenta. ¿El test que estás mirando publica esos tres datos?

00

La conversación empieza aquí

Accede con una cuenta de apoyo para comentar. Entrar

Todavía no ha comentado nadie. ¿Estrenas tú?

TU SIGUIENTE RUTA

Sigue tirando del hilo de Biotecnología

Si este tema te interesa, estas tres piezas son el mejor lugar por el que seguir.

ABRIR EL TEMA COMPLETO
  1. 01Las células zombis que envejecen tu cuerpo: por qué eliminarlas podría cambiar la medicinaIA · 5 MIN
  2. 02Qué es un gemelo digital humano: probar un tratamiento en tu copia antes de dártelo a tiIA · 5 MIN
  3. 03Qué son las células madre: la pieza en blanco del cuerpo que ya devuelve la insulina a diabéticosIA · 4 MIN

SIGUE LEYENDO

También te puede interesar

PORTADA