El MSI Strike Pro Wireless es un teclado muy silencioso y lleva uno de los mejores reposamuñecas que hemos probado. Aun así, no nos ha hecho olvidar los dos teclados con los que lo comparamos, nuestro Logitech G Pro X TKL de diario y el MSI Forge GK600 TKL Wireless, al que dimos un 9/10. El Strike Pro se queda en un 8/10, sobre todo porque es un teclado completo que se come el escritorio y porque su programa cumple sin destacar.
Cuesta 94,90 euros en la tienda oficial de MSI España, que lo rebajó desde 129,90 euros el 2 de noviembre. El 4 de noviembre figuraba agotado, así que conviene vigilar si vuelve con ese precio.
MSI nos envió el teclado para este análisis. Lo hemos usado durante una semana en Windows, como teclado de trabajo en la redacción y para jugar a The Guild 1 Remake, Baldur's Gate 3 y 007 First Light. Lo conectamos por Bluetooth y por cable. No hemos probado el receptor de 2,4 GHz ni hemos medido el ruido o el retraso con instrumentos, así que esas cifras, cuando aparecen, son de MSI.
Interruptores táctiles que casi no se oyen
Debajo de cada tecla hay un interruptor, la pieza que registra la pulsación. El Strike Pro monta unos Kailh Midnight Pro Silent Tactile, que la caja anuncia como Silent Sensation. Son táctiles, es decir, a mitad de recorrido la tecla opone un pequeño tope que avisa al dedo de que la pulsación ya ha contado. Según la ficha de MSI, se activan con 45 gramos de fuerza a 1,9 milímetros de profundidad, y el tope llega a 55 gramos.
Nos gustan mucho estas teclas y nos han parecido bastante suaves, pero no superan a nuestras referencias. El Forge GK600 nos gustó más, y a nuestro Logitech es difícil ganarle.
Lo que de verdad distingue al Strike Pro es el silencio. MSI promete menos de 35 decibelios y lo consigue con un amortiguador dentro de cada interruptor, una capa de espuma debajo y juntas internas que evitan el eco metálico de la placa. Al escribir suena a un golpeteo sordo y bajo, sin el chasquido de un mecánico corriente. Para quien teclea con más gente en la habitación, es su mejor argumento.
Los interruptores se cambian sin soldar por otros de cinco patillas, con el extractor que viene en la caja. Si quieres otro tacto, nuestra guía de teclados hot-swap explica qué interruptores encajan.
Un teclado completo que se come el escritorio
El Strike Pro es un teclado completo, con bloque numérico, rodillo de volumen y botones multimedia. Mide 44,3 centímetros de ancho y pesa 1,2 kilos, según MSI, y con el reposamuñecas puesto gana todavía más fondo. El Forge GK600 mide 34,8 centímetros porque prescinde del bloque numérico, así que este MSI ocupa 9,5 centímetros más de mesa.
Ese tamaño es nuestra mayor pega. Estamos acostumbrados a teclados TKL, los que no tienen bloque numérico, y aquí el ratón queda más lejos y el teclado se adueña de buena parte del escritorio. Si usas el bloque numérico a diario, en hojas de cálculo o en simuladores, el tamaño se justifica. Si no lo usas, es espacio perdido. El peso, en cambio, no nos ha molestado, porque es un teclado pensado para quedarse fijo en la mesa.
La tapa superior es de aluminio gris, según MSI, y las teclas son de PBT, un plástico duro que resiste el brillo que deja la grasa de los dedos. Sus letras están teñidas en el propio plástico, así que no se borran, pero son opacas. Como se ve en nuestra foto de portada, el RGB ilumina los bordes de cada tecla y la placa mientras las letras se quedan negras, de modo que a oscuras la luz no ayuda a encontrar una tecla por su letra.

El reposamuñecas es lo mejor del teclado
El reposamuñecas es espectacular. Se engancha con imanes, se quita en un segundo y está relleno de espuma viscoelástica, la que cede bajo el peso y recupera su forma despacio. Durante toda la semana de escritura ha sido súper cómodo.

Rodillo, botones multimedia y macros
Arriba a la derecha hay un rodillo metálico para el volumen y cuatro botones multimedia. A la izquierda, tres teclas M1, M2 y M3 cambian entre perfiles guardados y lanzan macros, que son secuencias de pulsaciones grabadas para repetirlas con una sola tecla. Todo ha funcionado bien. Configuramos varias macros con MSI Center, el programa de la marca, y respondieron siempre.
Según MSI, el rodillo también controla el brillo de la pantalla, pero solo en las que Windows puede regular, como la de un portátil. En un monitor externo sin ese control no cambia nada.
MSI Center cumple, sin más. Hace lo que promete y no nos ha dado fallos, pero nada en él nos ha impresionado, y para los efectos de luz manda a un módulo aparte, Mystic Light. El teclado tampoco tiene funciones pensadas para shooters competitivos, como el disparo rápido de los teclados magnéticos, que da la tecla por soltada en cuanto empieza a subir y permite volver a pulsarla antes.
Bluetooth, cable y una batería que no nos ha preocupado
Se conecta de tres formas, por cable USB-C, por radio de 2,4 GHz con su receptor y por Bluetooth, que recuerda hasta tres aparatos y permite saltar del ordenador a un portátil o una tableta con una tecla. Nosotros lo usamos por Bluetooth y por cable, y funcionó perfectamente en los dos casos, sin cortes ni retrasos que notáramos al escribir o al jugar.
MSI no publica la tasa de sondeo, que indica cuántas veces por segundo avisa el teclado al ordenador. En Baldur's Gate 3 y The Guild, que se juegan con calma, da igual. Si juegas a shooters online, conviene el cable o el receptor de 2,4 GHz antes que el Bluetooth, que suele responder más despacio.
La batería tiene 4.200 mAh, una cifra que mide cuánta energía cabe, no cuánto dura. La autonomía depende sobre todo de las luces. MSI promete hasta 1.500 horas, pero solo por Bluetooth y con toda la iluminación apagada, y no da ninguna cifra con el RGB encendido. En nuestra semana de uso la batería no nos dio ningún problema. Como parte del tiempo estuvo enchufado, no podemos convertir esa semana en una autonomía exacta. La carga completa tarda unas siete horas, según MSI, y se puede seguir usando mientras carga.
Nuestra nota: 8/10, un punto por debajo del Forge GK600
Le damos un 8/10. Es silencioso, sus teclas táctiles son agradables, el reposamuñecas es de los mejores que hemos probado y todo, desde las macros hasta el Bluetooth, ha funcionado sin un fallo. Le restan su tamaño y un programa que solo cumple, y no llega a gustarnos tanto como el Forge GK600 ni como nuestro Logitech. Además, sus letras opacas desaprovechan la iluminación.
Lo recomendamos a quien necesite un teclado completo, inalámbrico y discreto para trabajar con más gente alrededor. A 94,90 euros es una compra razonable. A 129,90, su precio hasta el 2 de noviembre, cuesta 50 euros más que el Forge GK600, que nos gustó más. Si tu mesa es pequeña o no usas el bloque numérico, ese Forge es mejor elección.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta el MSI Strike Pro Wireless?
Cuesta 94,90 euros en la tienda oficial de MSI España, que lo rebajó desde 129,90 euros el 2 de noviembre de 2026. El 4 de noviembre figuraba agotado. Con el precio anterior costaba 50 euros más que el MSI Forge GK600 TKL Wireless, que se vende a 79,90.
¿Qué interruptores lleva el MSI Strike Pro Wireless?
Lleva Kailh Midnight Pro Silent Tactile, que la caja anuncia como Silent Sensation. Son táctiles y silenciosos, con un pequeño tope a mitad de recorrido. Según MSI, se activan con 45 gramos a 1,9 milímetros y suenan por debajo de 35 decibelios. Se pueden cambiar sin soldar por otros de cinco patillas.
¿Es silencioso el MSI Strike Pro Wireless?
Mucho. Al escribir suena a un golpeteo sordo, sin el chasquido de un mecánico corriente, gracias a un amortiguador en cada interruptor, espuma y juntas internas. No lo hemos medido con un sonómetro, y la cifra de menos de 35 decibelios es de MSI.
¿Cuánto dura la batería del MSI Strike Pro Wireless?
MSI promete hasta 1.500 horas con su batería de 4.200 mAh, pero solo por Bluetooth y con todas las luces apagadas, y no da cifra con el RGB encendido. En nuestra semana de uso, por Bluetooth y con cable, no nos dio ningún problema. La carga completa tarda unas siete horas, según MSI.
¿Cómo se conecta el MSI Strike Pro Wireless?
Por cable USB-C, por radio de 2,4 GHz con su receptor y por Bluetooth, que recuerda hasta tres aparatos. Nosotros lo usamos por Bluetooth y por cable en Windows, y funcionó perfectamente en los dos casos. Para shooters online conviene el cable o el receptor.
¿Vale la pena comprar el MSI Strike Pro Wireless?
Le damos un 8/10. Merece la pena si necesitas un teclado completo, inalámbrico y muy silencioso, sobre todo a 94,90 euros. Si tu mesa es pequeña o no usas el bloque numérico, el MSI Forge GK600 TKL Wireless nos gustó más y cuesta menos.
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