La idea que lo cambia todo: el escenario es tu arsenal
Piénsalo un segundo, en un roguelite normal, miras un decorado y ves adornos —rocas, barriles, cadáveres de enemigos—. En Masks of the Void: Origins miras ese mismo decorado y ves munición. Su seña de identidad es la telequinesis, agarras casi cualquier cosa del entorno y la conviertes en proyectil, desde una piedra hasta el propio enemigo al que acabas de tumbar. La propia RolldBox lo resume así: «el entorno es tu caja de herramientas».
Eso cambia cómo juegas de raíz, en vez de aprenderte un arma y repetir, lees lo que hay en la saca, colocas a los rivales, encadenas objetos o provocas combos que dependen de dónde está cada cosa. Cada acción moldea el campo de batalla, y ahí está lo distintivo —lanzar lo que sea— es justo lo que separa un juego que recuerdas de uno más.

Un roguelite que ha convencido
Detrás está RolldBox Games hay un estudio indie español, y conviene decirlo porque no todos los días un roguelite hecho en casa se cuela en las listas por méritos propios. El juego reparte muy buenas sensaciones, acción cenital rápida, un mundo —el Vacío— tomado por portadores de máscaras, y una historia que empuja a seguir. En las partidas asoma gente como Dayir, que te suelta aquello de «puede que sea nuestra última oportunidad de salvar este mundo que se desmorona; el Tirano debe caer», y el objetivo final tiene nombre de pesadilla: la Noche Interminable.
Los jugadores han respondido: en Steam acumula un 98% de reseñas positivas, una cifra que muy pocos lanzamientos rozan. Es uno de esos juegos que quienes lo prueban terminan recomendando. Si te gusta la acción con progresión, este indie merece una oportunidad antes que el enésimo triple A.

Máscaras, dones y caos: así se construye cada partida
Como buen roguelite, ninguna partida se parece a la anterior, y aquí la construcción tiene varias capas. Están las máscaras, que definen tu estilo y se mejoran con el tiempo; los Dones del Vacío, efectos que cambian la partida y reorientan tu build hacia un tipo de juego u otro; los documentos, que suben estadísticas de forma pasiva; las cartas, que añaden habilidades; y los fragmentos, que son puro caos, comportamientos aleatorios que pueden salirte a favor o complicártelo todo.
El resultado es la promesa clásica del género bien ejecutada, es decir, empiezas débil, cae una expedición tras otra, y cada intento te deja algo con lo que volver más fuerte. La gracia está en combinar esas piezas con el arma que nunca se acaba —el propio escenario— para inventarte una forma de jugar que sea tuya.

Dónde jugarlo y por qué merece tu tiempo
Masks of the Void: Origins está disponible en PC a través de Steam por 14,99 euros, tras pasar por acceso anticipado y estrenar su versión completa en 2026. Es una entrada asequible a un roguelite con una idea propia y una comunidad contenta, y desde INSERT FUTURE lo seguiremos de cerca: RolldBox es también el estudio detrás de Alex & Arty, que llegará en septiembre, y tenemos ganas de jugarlo ya.
Y si andas buscando más acción para PC o consola mientras tanto, échale un ojo a otros imprescindibles recientes en nuestro canal de Gaming. Un roguelite que te obliga a mirar el escenario con otros ojos ya es, de salida, una rareza que se agradece.
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