Primero, separa la afirmación de la referencia
Para comprobar una cita de una IA necesitas abrir la fuente original y contrastar lo que dice. Que aparezcan autores, una revista y un DOI no basta. Ese identificador puede estar mal escrito, pertenecer a otro trabajo o llevar a un artículo auténtico que no respalda la afirmación.
Copia por separado la frase que quieres utilizar y la referencia que supuestamente la sostiene. Por ejemplo, una respuesta podría afirmar que una herramienta «reduce los errores un 40%». Es un ejemplo hipotético, no el resultado de un estudio. Lo que tendrás que buscar en la fuente es esa reducción de errores, en qué prueba se midió y con qué comparación, no simplemente una mención a la herramienta.
Abre el DOI y compara los datos
El DOI es un identificador persistente que permite localizar un objeto, como un artículo científico. Si te dan un código que empieza por 10., escríbelo después de https://doi.org/ en el navegador. No pegues junto al código el punto final de la oración.
En la página de destino, compara título, autores, año y revista con la referencia recibida. Si el enlace abre un estudio diferente, la cita no queda validada porque la página exista. Si no abre, revisa primero errores de copia y busca el título: un fallo de acceso tampoco demuestra por sí solo que el trabajo sea inventado.

Busca el título fuera del chat
En Crossref Metadata Search puedes buscar por título, autor, DOI o referencia completa. Prueba primero el título y añade el apellido de un autor si aparecen demasiados resultados. Después abre la página de la editorial o un repositorio que identifique el trabajo, no otro resumen que repita la cita.
Que Crossref no lo encuentre no prueba que sea falso. No todos los documentos tienen DOI ni todos los identificadores pertenecen a esa agencia de registro. Busca también en la web de la revista o de la institución que supuestamente lo publicó. Si el autor, el título y la publicación no se pueden localizar, deja la referencia como no verificada y no la presentes como respaldo.
Lee el fragmento que sostiene la conclusión
Una vez identificado el trabajo, localiza el pasaje relevante en el resumen o en el texto completo. Buscar una cifra o una frase puede ayudarte, pero comprueba el contexto. Si el PDF es una imagen escaneada, la búsqueda de texto puede no encontrar palabras que sí están visibles.
En el ejemplo del 40%, una reducción del tiempo necesario para terminar una tarea no equivale a una reducción de errores. Tampoco una prueba con una herramienta concreta permite atribuir el resultado a todas las IA. Anota qué se midió, con quién y en qué condiciones antes de reutilizar el dato.
Si solo puedes acceder al resumen, limita tu afirmación a lo que ese resumen permite comprobar. No atribuyas detalles al texto completo que no has podido leer. Y si el estudio cita a otro para sostener el dato, sigue el enlace hasta ese trabajo original cuando sea necesario.

Guarda la prueba, no la confianza del asistente
Pedir a la IA que compruebe su respuesta puede orientar la búsqueda, pero su segunda respuesta no sustituye la fuente. La documentación de OpenAI sobre precisión reconoce que un modelo puede recibir el contexto adecuado y aun así utilizarlo mal. Por eso darle documentos mediante RAG tampoco convierte cada conclusión en correcta.
Guarda junto a cada afirmación el enlace verificado y el fragmento o página que la sostiene. Si no puedes completar esa pareja, retira la afirmación o deja claro que no está comprobada. Este control es útil con cualquier modelo, incluso si destaca en las comparativas de fiabilidad: una ventaja en otras tareas no valida la referencia que tienes delante.
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