Apple vende en España desde el viernes 6 de noviembre el MacBook Pro con pantalla PROLED XDR, el primer Mac que se puede manejar tocando la pantalla. Hay modelos de 14 y 16 pulgadas, con chip M5 Pro o M5 Max, en las tiendas de Apple y en sus distribuidores autorizados, según la nota de prensa de Apple.
En la tienda española de Apple, el modelo de 14 pulgadas con M5 Pro cuesta desde 3.349 euros y el de 16 pulgadas con el mismo chip, desde 3.949 euros. El adaptador de corriente se vende aparte.
Apple lo presentó el 28 de octubre, en el acto del que adelantamos la hora y lo que se esperaba. No sustituye al MacBook Pro con pantalla mini-LED, que sigue a la venta desde 2.329 euros en 14 pulgadas (con M6) y desde 3.449 euros en 16 pulgadas. Como los dos ofrecen M5 Pro y M5 Max, con el mismo chip los separan la pantalla, el peso y el tacto, no la potencia.
Una pantalla OLED que también se toca
En el modelo con mini-LED, miles de pequeños LED iluminan la imagen por zonas desde detrás del panel. En un OLED, cada píxel produce su propia luz y se apaga del todo para mostrar negro, así que un texto blanco sobre fondo oscuro no deja halo. Apple apila dos capas que emiten luz en cada píxel para que cada una trabaje con menos corriente, y según su documento técnico así gana brillo, gasta menos y alarga la vida del panel. Las ventajas de cada tecnología están en nuestra comparativa de OLED y mini-LED.
El brillo se mide en nits, y cuantos más alcanza una pantalla, mejor se ve a pleno sol. Los dos modelos mantienen 1.000 nits en toda la pantalla, pero el OLED llega a picos de 2.000 también con contenido normal cuando hay mucha luz alrededor. El mini-LED se queda en 1.600, y solo con fotos y vídeos HDR, el formato que guarda luces más intensas.
El sensor táctil va dentro del propio panel, y Apple ha rediseñado la bisagra para que la pantalla no se balancee al tocarla. El teclado y el trackpad siguen ahí, así que el dedo se suma al puntero para pulsar un botón, desplazar una página o ampliar una foto.
La muesca de la cámara desaparece y en su lugar está la isla dinámica, la píldora negra del iPhone que se estira para enseñar tareas en curso. En el Mac reúne la búsqueda Spotlight y el asistente Siri AI, todavía en pruebas y solo en algunos idiomas.

Más ligero y con la misma autonomía
El modelo de 14 pulgadas con M5 Pro pesa desde 1,38 kg, 220 gramos menos que su equivalente con mini-LED, y es medio milímetro más fino. El de 16 pulgadas pierde unos 320 gramos y casi un milímetro. Apple asegura que adelgazar no recorta el rendimiento en tareas largas.
Apple promete la misma autonomía que con mini-LED, hasta 24 horas en sus propias pruebas. Como un OLED gasta más cuanto más clara es la imagen, la cifra real dependerá de si se trabaja con fondos blancos o en modo oscuro, y aún no hay mediciones independientes. Con un adaptador de carga rápida, la batería llega a la mitad en unos 30 minutos.

Lo que todavía no sabemos
Falta saber cómo envejecerá el panel. Un OLED puede quedarse marcado por lo que pasa horas fijo en pantalla, como la barra de menús o el Dock. Apple dice que vigila el desgaste de cada píxel y lo compensa uno a uno.
Tampoco está claro cuántas unidades habrá. El 2 de noviembre, Apple avisó de que hasta final de año tendrá menos Mac de los que le piden por la escasez de chips de memoria, como contamos en sus últimos resultados. Aun así, el 6 de noviembre la tienda española ofrecía entrega en dos horas en grandes ciudades o recogida en tienda, aunque el plazo varía con cada configuración.
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