Conecta un repositorio y controla el acceso
Ya tienes una carpeta de prueba en GitHub y ahora puedes hacer algo útil con ella sin escribir código: permitir que ChatGPT lea sus archivos para explicarlos, localizarlos y responder preguntas con el repositorio como fuente.
La palabra «conectar» puede sonar a entregar las llaves, pero la integración de GitHub dentro de ChatGPT funciona en modo lectura: consulta el contenido que autorices, aunque no puede enviar cambios, crear commits ni abrir pull requests. Para modificar archivos hace falta una herramienta de trabajo como Codex, que veremos en la siguiente entrega.
La disponibilidad varía según el plan y el modo de ChatGPT. OpenAI indica que algunos usuarios pueden encontrar GitHub en investigación profunda o en el modo agente aunque no aparezca en un chat normal, así que comprueba el directorio de aplicaciones y tu plan antes de repetir la conexión.
Abre ChatGPT, entra en Configuración, busca Aplicaciones y elige GitHub. Pulsa Conectar, inicia sesión, revisa la autorización y, cuando GitHub te deje elegir, concede acceso únicamente al repositorio `prueba-ia` que creaste en la primera guía.
Empezar con uno es importante porque ves qué información entra en la conversación y aprendes dónde retirar el permiso. Más adelante podrás añadir repositorios reales desde la configuración de la aplicación instalada en GitHub, pero no necesitas abrir toda tu cuenta durante una prueba.
ChatGPT puede buscar nombres de archivos, leer su contenido y citar fragmentos del repositorio autorizado, algo útil para preguntar dónde se guarda una configuración, qué hace una carpeta o qué documentos hablan de un tema. La respuesta sigue pudiendo equivocarse, así que abre el archivo citado y comprueba la parte importante.
El repositorio suele tardar unos cinco minutos en aparecer, pero si es nuevo o privado y sigue sin estar disponible, OpenAI recomienda escribir en ChatGPT `repo:usuario/nombre import` para solicitar que se indexe. El proceso puede necesitar entre cinco y diez minutos más.
Antes de utilizar un proyecto real, revisa que no contenga contraseñas, claves de API ni datos personales guardados por error, ya que un repositorio privado limita quién puede verlo en GitHub pero no vuelve seguros los secretos pegados en un archivo. Revisa también los controles de datos de ChatGPT: en cuentas individuales, el contenido puede usarse para mejorar modelos si está activada la opción correspondiente, mientras que OpenAI dice que sus productos para organizaciones no entrenan con esos datos por defecto.

Tres preguntas para empezar
Prueba primero una consulta que puedas verificar mirando el `README.md`: «Resume el objetivo de este repositorio en tres puntos y cita el archivo que has usado». Después pregunta «¿Qué archivos contiene y para qué parece servir cada uno?». La tercera puede mirar hacia delante: «Sin cambiar nada, sugiere una mejora pequeña y dime qué archivo habría que editar».
La fórmula útil tiene cuatro piezas, tarea, alcance, límite y prueba, como en «Revisa solo este repositorio, no inventes archivos y cita la ruta exacta de cada afirmación». Dar límites hace que la respuesta sea más fácil de comprobar, y puedes ampliar esta idea con nuestra explicación de cómo funciona ChatGPT por dentro y con la guía sobre qué hacen realmente los agentes de IA.
Cuando termines la prueba, puedes desconectar GitHub desde Configuración > Aplicaciones o retirar el acceso desde las aplicaciones instaladas de GitHub. En la próxima entrega pasaremos de leer a proponer cambios, pero lo haremos en una rama separada y con una revisión visible.
El clic de aceptar seguirá siendo tuyo.

La conversación empieza aquí
Accede con una cuenta de apoyo para comentar. Entrar




Todavía no ha comentado nadie. ¿Estrenas tú?